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Soluciones Naturales

TRANSICIÓN, PREPARÁNDONOS PARA EL GRAN IMPACTO

TRANSICIÓN, PREPARÁNDONOS PARA EL GRAN IMPACTO
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El cambio climático se nos echa encima y el petróleo se está agotando. ¿Se están acercando, de verdad, días oscuros para la Humanidad? Si así fuera, un ejército creciente de héroes locales está decidido a convertirlo en nuestromejor momento, en un aliado…

En Sandpoint, Idaho (lugar de nacimiento de Sarah Palin, aunque ella no lo aprobaría), los residentes han preparado el huerto comunitario para hacer frente a su primer invierno
y hay planes en curso para una planta local de biomasa. En Bell, un distrito de Geelong, Victoria, Australia, están construyendo, en otros jardines, hornos de leña para pizzas y han negociado
descuentos para comprar al por mayor, para los residentes locales, equipos de energía solar. También han plantado más de 150 árboles con intención de convertirse en “el área de frutales y nogales de Geelong”.

Considerados de forma aislada, estos bienintencionados esfuerzos comunitarios son elogiables, aunque todavía resulten insignificantes. Sin embargo, Sandpoint y Bell son dos ejemplos de algo
mucho mayor: las Iniciativas de Transición, un movimiento surgido hace apenas dos años que proclama tener la respuesta para una vida sostenible en un mundo sin petróleo.
MONEDAS PROPIAS
Entre los que ya han empezado, 83 se encuentran en el Reino Unido, donde además hay 486 “en deliberación”. En Lewes, en East Sussex, acaban de lanzar su propia moneda, la libra de Lewes,
en un esfuerzo que pretende conseguir que los ciudadanos rechacen a Tesco (cadena de supermercados) y gasten su dinero en los comercios que sean propiamente locales.
Todos los 8.500 billetes de 1 Libra, que muestran en el reverso una hermosa imagen del castillo de Lewes, se agotaron en 24 horas. El proyecto se vio un tanto disminuido a partir del momento
en que los especuladores colgaron los billetes, para venderlos, en eBay. En su lanzamiento en Brixton (sur de Londres), la iniciativa de transición arrastró a 300 personas al ayuntamiento de Lambeth Town. Con caldo vegetariano como único combustible y debidamente protegidos por sus cascos y chalecos reflectantes, se dirigieron hacia allí a escuchar. “Este es un momento histórico”, dijo desde el escenario el coordinador Ben Brangwyn: “Quizás dentro de algunos años las gentes se preguntarán los unos a los otros: ‘¿Estuviste allí?’”. Unas filas de asientos por debajo de mí, una mujer aullaba suavemente en señal de aprobación. Incluso Ambridge, como los oyentes de The Archers (un programa de radio muy popular de la BBC) sabrán, ha jugado con la
idea de la transición. Ahora, dicen sus defensores, es la hora de que empecemos a pensar en ella nosotros mismos, porque podría hacer nuestro futuro mucho más confortable.
EL FIN DE LOS SUBURBIOS
Hopkins era un profesor en un “college” en Kinsale (en el condado de Cork, Irlanda) cuando vio por primera vez el documental The End of Suburbia (El Fin de los Suburbios [Barrios Residenciales]), un documental sobre la noción del “peak oil” (cénit del petróleo). Desde que el primer pozo fue perforado por Edwin Deakin hace 159 años en Pensilvania, el petróleo ha revolucionado nuestras vidas. Tu cepillo de dientes está hecho de petróleo, el coche y los vuelos de easyJet se mueven con petróleo y la comida barata de Gran Bretaña y el resto del mundo se reparten desde la granja o la factoría a tu supermercado más próximo. Sin petróleo, se dio cuenta Hopkins, Kinsale tendría que ser un lugar muy diferente. Así que, ayudado por sus
alumnos, ideó algo llamado “Plan para el Descenso Energético”, una serie de medidas que la ciudad
podría implementar para anticiparse al declive del suministro de petróleo.
Entonces la ciudad tuvo un “momento eureka” y las adoptó como su política.
RESILIENCIA
La clave para que tu ciudad sobreviva o prospere después del cénit del petróleo, mantiene Hopkins, es lo que los “transicionistas” denominan “resiliencia” (“resilience”, en inglés) y
definen como “la capacidad para funcionar indefinidamente y vivir dentro de sus límites, y su capacidad para prosperar como consecuencia de actuar así”.
Para llegar a ser “resiliente”, un pueblo o una ciudad pequeña o grande… necesita poder sostenerse en sus propios recursos tanto como sea posible: cuanta más comida, energía y otras necesidades puedas producir en tu área, menos dependes de las importaciones. Hopkins define la esencia de la transición como la idea de que “el futuro con menos petróleo podría ser preferible al presente, pero sólo si se emplea la suficiente creatividad e imaginación en un momento suficientemente temprano en el diseño de dicha transición”.
También es obstinadamente positivo ante la perspectiva de un Armagedón y muy severo con los que no lo son: “El movimiento ecologista ha sido tremendamente iluso durante 40 años asumiendo que la manera de hacer que la gente cambie es proporcionarles información deprimente y alarmante”, dice Hopkins. “Seguir ese enfoque lo único que consigue es crear
apatía, o alimentar una sensación de impotencia. En este momento de la Historia lo último que necesita la gente es sentirse impotente”. Hopkins se mudó a Devon y, en septiembre de
2006, inició Transition Totnes, la primera iniciativa de transición del mundo.


UNA SEDE MODESTA
Pese a su alcance global, el movimiento de la transición tiene una sede muy modesta: un puñado de habitaciones que amenazan ruina encima de una óptica. Ciertamente hay mucho tráfico en la ciudad. Hopkins, de 38 años, menciona a un reciente peregrino que llegó, sin previo aviso, desde Alemania:
“Dijo que había venido hasta Totnes esperando encontrar un eco-Shangri-La y que estaba horrorizado al ver que aún teníamos coches”. Pero aunque la dependencia del motor de combustión interna persiste en Totnes por el momento, la transición está cambiando las cosas. Entre los primeros éxitos aparece un programa para compartir huertos:
aquellos con jardines que no cultivan se asocian con personas sin jardín pero que quieren producir alimentos y ambas partes comparten los productos. La Guía de Alimentos de Totnes es un exhaustivo directorio de productores de alimentos en un radio de 5 millas alrededor
de la ciudad: compra tu comida de estos productores y estarás minimizando el uso de petróleo.
LA LIBRA DE TOTNES
La anécdota más conocida de la transición, la moneda local, surgió cuando Hopkins vio una antigua libra de Totnes enmarcada en una pared: “Pensé, ¿qué pasaría si imprimiésemos
300 como ésta? La idea consiste en que, si compras en las cadenas de tiendas con el dinero
habitual, al cerrar esas tiendas el 80% del dinero (según New Economics Foundation) sale de tu ciudad. Si compras en un establecimiento local, esa proporción se invierte, el 80% del dinero se queda en la economía local y sólo un 20% sale fuera. Una moneda que no puede salir físicamente
de la ciudad es una herramienta muy poderosa para que eso suceda”. Diez mil libras de Totnes están en circulación y unos 70 negocios, desde Roly’s Fudge Pantry hasta Stoned Jewellers,
anuncian que aceptan la moneda. Lewes ha imitado la iniciativa y hay planes para lanzar el “ladrillo de Brixton”.
EN AUSTRALIA
En Hervey Bay, en Queensland, Australia, la gente ha empezado a prepararse recientemente. Su dieta baja en carbono ha comenzado, se han reunido con Anna Bligh, la “premier” del Estado, y están estudiando un informe del gobierno de Queensland titulado “Hacia la resiliencia del petróleo”. Se van a plantar árboles “Bush Tucker” (nombre genérico que se da a las plantas que utilizan los aborígenes para subsistir en la Naturaleza) alrededor de la ciudad. Maggie Johns, una transicionista de Hervey Bay, me envió por correo electrónico este comentario:
“Antes, todo parecía inútil. ¿Para qué podía servir cambiar unas pocas bombillas? ¡Por el amor de Dios, hay barreras de hielo resquebrajándose! Pero cuando sabes que más y más ciudades se están uniendo en Internet al movimiento de transición y cada una de ellas tiene un ejército de  dedicados voluntarios, todo parece mucho más factible”.
Luke Leitch es periodista y transicionista
http://movimientotransicion.pbworks.com/w/page/21695319/Barcelona
(Gracias a Carme y Feidy por la traducción) http://www.theecologist.net