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Soluciones Naturales

Somos lo que pensamos… Cambia tus pensamientos… Cambia tu vida

PENSAR EN TODO LO BUENO QUE REALMENTE SE DESEA ES EL MEJOR MÉTODO PARA ALCANZARLO

Pensar ‘en positivo’ es hoy un concepto que pertenece al lenguaje corriente. Utilizamos a menudo frases que nos recuerdan que la calidad de los pensamientos determina la calidad de la vida. Sabemos que alimentar pensamientos sombríos y autolimitadores se suele traducir en realidades oscuras y frustrantes, y a la inversa.


Somos lo que pensamos y por eso es muy importante reeducarnos a nosotros mismos para sustituir las ideas negativas grabadas en nuestra mente quién sabe cuándo, por otras impregnadas de positividad y elegidas libremente. Se trata de hacer limpieza de pensamientos y creencias que nos atascan el crecimiento interior y el derecho a vivir mejor.

Los pensamientos crean la realidad. Si esta afirmación te suena rara, fíjate en que todo lo que nos rodea fue un pensamiento en la mente de alguien antes de convertirse en algo real. Coches, ciudades, inventos, carreteras. Todo existió como pensamiento antes de ser tangible.

La energía mental es una fuerza muy poderosa. Los pensamientos atraen energías que le son afines, multiplicándolas. Este proceso hace que los pensamientos marquen la pauta de lo que ha de ser creado. El impulso de las emociones los mueve y los proyecta hacia fuera, haciéndolos salir del mundo interno hacia el mundo externo. Cuanto más intensas y claras sean tus emociones, antes se creará lo que tienes en mente.

La energía sigue al pensamiento, y por eso la situación en la que enfocamos nuestra mente es la que vamos a tener. Puesto que los pensamientos moldean lo que será atraído hacia ti, es importante pensar en lo que deseas y no en lo que no deseas. Por ejemplo, la pareja perfecta no vendrá porque no te guste estar solo. Tampoco pensar lo difícil que es llegar a fin de mes te ayudará a aumentar tus ingresos.

LA CLAVE ESTÁ EN SABER CAMBIAR

No te sientas mal por los pensamientos negativos que puedas tener. El temor o la desazón son emociones que los hacen todavía mas poderosos.

La clave es sustituir: cambia los pensamientos que te centran en lo que no quieres por otros opuestos y en positivo.

Crea imágenes mentales de lo que quieres que entre en tu vida. Disfruta imaginándote, con todo lujo de detalles, cómo te sentirías y lo que harías si ya fuera una realidad.

La repetición es importante. Cuando conseguiste algo en el pasado, fue tras haber pensado en ello con frecuencia.

Piensa en algo que deseaste alguna vez. Recuerda los sentimientos experimentados antes y después de tenerlo. Revive la alegría que sentiste; esta energía te ayudará a conseguir lo que deseas.

Creer y crear son palabras parecidas y no es casualidad. Tu haces el molde en tu mente, luego la vida se encarga de rellenarlo.

“Son nuestros pensamientos lo que nos hacen lo que somos. Nuestra actitud mental es el factor X que determina nuestro destino. Emerson dijo: “Un hombre es lo que él piensa durante todo el día”. ¿Cómo él podría ser otra cosa? Yo sé ahora, con una convicción que no admite duda, que el mayor problema que usted y yo encaramos en realidad, casi el único problema, es la elección de los pensamientos acertados. Si somos capaces de esta elección, estamos en el camino que conduce a la solución de todos nuestros problemas. Marco Aurelio, el gran filósofo que gobernó el Imperio Romano, resumió esto en ocho palabras; son ocho palabras que pueden determinar nuestro destino: “Nuestra vida es la obra de nuestros pensamientos”. Sí, si tenemos pensamientos felices, seremos felices. Si tenemos pensamientos desdichados, seremos desdichados. Si tenemos pensamientos enfermizos, caeremos probablemente enfermos. Si pensamos en el fracaso, seguramente fracasaremos. Si nos dedicamos a compadecernos, todo el mundo huirá de nosotros. ” Según un hombre piensa en su corazón, así es él” (D.Carnegie)

Una fórmula de urgencia: el pensamiento opuesto. Robin S. Sharma en su conocido bestseller El monje que vendió su ferrari nos da un método que puede llegar a ser muy efectivo. Lo denomina “Pensamiento opuesto” y lo atribuye al yogui Raman. Tu mente sólo puede pensar en una cosa cada vez. Es imposible pensar dos cosas al mismo tiempo. Si te viene a la mente un pensamiento negativo. Piensa lo opuesto, lo contrario. Tómalo como un ejercicio mental, aunque te parezca absurdo o simplista. Si estás poniendo verde a un compañero de trabajo, piensa que lo estás poniendo por las nubes. Si te estás haciendo una autocrítica feroz, autoalábate. En este “ejercicio mental” quizás descubras que aunque creas llevar razón en muchos de tus pensamientos negativos, quizás no seas justo e infravalores aspectos positivos o razones que pueden justificar que las cosas no sean como a ti te gustan. Sobretodo empezarás a darte cuenta de que te sientes mejor en muchos de tus pensamientos si no te martirizas continuamente con ellos. Destrúyelos, acaba con ellos. No permitas que se cuele en tu mente ni un solo pensamiento negativo. Es tu primer reto. Tu “gimnasia mental” de cada día: el pensamiento opuesto.

Un plazo. La formación de hábitos en una persona es fundamental. No bastará con aplicar este método durante un par de días. Proponte un mínimo de tres semanas para hacer este ejercicio mental. La técnica del pensamiento opuesto es útil para librar a la mente de las preocupaciones e influencias negativas si logramos convertirla en un hábito. El control mental y la toma de conciencia de la gran cantidad de pensamientos negativos que podemos llegar a tener es un gran primer paso.

Un objetivo para cada día. Este primer paso tiene que conducir a algo más. Cambiar nuestra actitud ante la vida. Profundizar en las razones y causas que nos han llevado a la escalada de pensamientos negativos y ser muy activo en aplicar soluciones. Te proponemos que cada día apliques una idea de este tipo, te centres en un objetivo que te permita ser feliz.

Los pensamientos son como rayos que parten del pensador y van a otras zonas e influyen en otras personas. Somos responsables por el bien o por el mal que ocasionan. Todos los días observa el estado de tus pensamientos y tus sentimientos. No salgas a la calle sin antes revisarte. Aparta los pensamientos negativos, atrae los pensamientos positivos, piensa en hacer el bien y da gracias por la vida. ¡Si quieres cambiar el mundo que tienes, piensa el mundo que quieres!