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Soluciones Naturales

Principios en la salud física y mental

El nivel óptimo de salud  y de bienestar que todo el mundo desea alcanzar y disfrutar por largos años, se asienta sobre cuatro pilares o patas, al igual que las mesas o sillas que habitualmente utilizamos. Si cojea o falta una cualquiera de ellas, el mueble ya no cumple perfectamente con su misión y todo se puede venir abajo en cualquier momento, al producirse el primer desequilibrio o agresión fuerte.

Igual ocurre en los seres humanos, en los que dos de estos pilares son de nivel somático o físico, y los otros dos son de nivel mental o espiritual.

Es indispensable que exista un perfecto equilibrio entre los cuatro para alcanzar la plenitud en la salud y el bienestar.

El primer pilar se refiere a lo que ingresa en el cuerpo físico para nutrirlo, tanto a nivel de alimentos como por la respiración o la acción de los agentes que nos rodean. Sol, aire, agua y comestibles (1) deben estar libres de contaminantes que intoxican, y además en las cantidades y proporciones adecuadas a las necesidades particulares de cada uno. Esto que se enuncia tan breve y fácilmente, está deformado casi constantemente por la publicidad, los intereses comerciales, la rutina, el error o la comodidad, por lo que es necesario plantearse constantemente la corrección y la superación en los procesos de nutrición a nivel físico. En resumen, como lo que pretendemos es vitalidad, hay que acudir a los nutrientes vivos y evitar todo lo muerto.

Nutrientes vivos son las frutas (2) y las hortalizas (3) frescas de origen ecológico y en su estado natural, recién llegadas de la huerta. Vienen a continuación las legumbres, cereales (4), fruta seca o desecada, para cerrar el círculo trófico con quesos frescos, yogur ecológicos (5), huevos (6), y miel (7) todos ellos con mucha moderación.
Hay algunas normas dietéticas que por si solas permiten conseguir milagros:
1) Lo importante es lo que se digiere y metaboliza, y para facilitar este proceso es necesario mantenerse en el punto exacto de las necesidades, pues todo exceso obliga a un esfuerzo adicional perjudicial (8).
La moderación en la frecuencia y cantidad de las comidas es la primera regla de oro del bienestar y la salud.
2) El abundante consumo de agua (no envasada en plástico) en ayunas y lejos de las comidas, y de caldos vegetales (9) garantiza la desintoxicación (10), que es el primer paso para la curación.
3) Hay algunos alimentos habituales cuyo consumo debe restringirse o evitar totalmente: el pan blanco (substituido por pan integral dextrinado), el azúcar (por miel), la sal (por plantas aromáticas), la leche (por leches vegetales, de almendras o de chufa), los picantes (por ajo), los fritos (por hervidos o crudos), alcohol y bebidas envasadas (por agua pura, infusiones o zumos).
4) Es bueno iniciar las comidas principales con un poco de ensalada verde cruda, que luego puede continuar mezclándose con el segundo plato, de proteínas (legumbres, setas, huevo, derivados lácteos, etc.) o almidones (cereales integrales, pastas, patatas, etc.), sin abusar de las grasas: aceite, aceitunas, aguacates, etc.

No obstante, la nutrición no sólo se realiza a través del sistema digestivo y es sumamente importante la nutrición aérea o respiración correcta (11), abdominal, en ambiente no contaminado, cerca de las grandes máquinas purificadoras del aire que son las zonas verdes y las masas de árboles (que absorben CO2 y por medio de las fotosíntesis de la clorofila liberan O).

También es indispensable la correcta nutrición a través de la piel, mediante la actividad solar (12) para metabolizar la vitamina D. Al igual que es indispensable el agua para la vida, también lo es el sol y su energía cósmica calórica y lumínica, teniendo en cuenta que su exceso en personas con elevada tasa de colesterol o insuficientes defensas, puede acabar en cáncer de piel.
Si importante es la calidad y la proporción de lo que ingresa en el organismo, no menos lo es la regularidad con que se eliminan los restos no metabolizados, ya que la acumulación de restos inútiles ocasiona una intoxicación permanente y una sobrecarga en todas las funciones, que se manifiestan en un envejecimiento prematuro en el mejor de los casos, y generalmente en malestar, dolor y otros avisos previos a la aparición de la enfermedad y la muerte.
Fundamental para la correcta eliminación es el ejercicio físico.
El ejercicio físico es un verdadero arte, mediante el cual el ser humano mantiene la funcionalidad total de su organismo y se desarrolla integral y equilibradamente, es decir física pero también mental y espiritualmente.

Entrenarse en dar flexibilidad, destreza o energía al cuerpo ayuda también a dar flexibilidad, destreza y energía a nuestra mente, manteniendo ambos en perfecto estado de funcionamiento.

En relación al ejercicio físico hay que tener en cuenta:
1.º Nunca llegar a niveles elevados de fatiga.
2.º El ejercicio debe afectar y equilibrar todo el cuerpo, no una parte del mismo.
3.º Hay que hacer precalentamiento y ejercicio progresivo.
4.º Cuidar de mantener la columna erguida.
5.º Ejercicio físico no es una rutina mecánica, sino un trabajo de concentración mental en lo que se está haciendo de forma consciente, cuidando especialmente la respiración y la rehidratación.
6.º El mejor ejercicio físico, es correr (13) o andar algunas horas cada día del año, independientemente de las condiciones climáticas, a ser posible a pleno sol con la cabeza protegida.

El adecuado ejercicio físico, junto con la nutrición correcta, previenen el estreñimiento (14), tan frecuente, y que hay que evitar a toda costa por medios naturales (alimentación y ejercicio adecuados), ya que es la causa principal de toxemia y de enfermedad.

Si no se modifican en sentido natural los hábitos de ingreso y de eliminación, es seguro que se acaba con un desenlace fatal. Normalmente la gente es reacia a abandonar su rutina o su comodidad, pero ante los avisos naturales es preciso recordar que el ser humano es hijo y al mismo tiempo esclavo de la Naturaleza y de sus leyes, y que todo lo que le aleja de ella, introduce factores de riesgo que hay que eliminar drásticamente.

Amor
Salud Mental:

El primer pilar de nivel mental es el que hace referencia a la información que mediante cualquiera de las formas de comunicación que hay entre los seres humanos, se ingresa en la mente para conformar cada personalidad desde el momento mismo de la concepción del individuo. El primer alimento mental del ser humano es el amor y el cariño que desde su primer día de vida, los padres, familiares y amigos depositan en el nuevo ser. Así durante toda su vida.

Hay otras formas de información que van grabándose en la mente durante toda la vida y no todas son tan positivas como el amor y el cariño que se recibe de nuestro entorno. Las lecturas, los maestros, los medios audiovisuales, etc. van también introduciendo en la mente nuevos conceptos que orientarán las actitudes en un sentido de paz y de bienestar, o bien por los caminos del vicio y la violencia, y que si no se modifican hacia actitudes mentales positivas (15), nos pueden llevar a un mundo en el que el bienestar sea desconocido y la salud un sueño inalcanzable.

El sistema neurovegetativo humano es y será siempre infinitamente superior al mejor ordenador, y en él van grabándose cada momento infinidad de sensaciones agradables y desagradables, de paz o de violencia, de amor o de odio, según se van recibiendo, y que en un momento u otro acabarán por aflorar nuevamente, muchas veces con la fuerza de la energía reprimida.

Por fin, la cuarta y última base es la comunicación que cada ser humano hace de lo que su mente ha ido recibiendo y elaborando en el transcurso de los años, y que todos los seres humanos, y especialmente los terapeutas tenemos el derecho y el deber de transmitir en forma constructiva, humilde y asequible. Sólo se puede desprender lo que antes se ha recibido, sea cariño y amor, sea vicio y violencia, sea ignorancia o sabiduría.

El terapeuta, cuya misión principal es difundir paz, bienestar y salud entre sus semejantes, debe beber sin cesar en las generosas fuentes de la Naturaleza y del Cosmos, interpretando y estudiando cuidadosamente sus inimitables leyes (16) para darlas a conocer y hacerlas cumplir por todos quienes a él acuden en busca de estos preciados bienes (17).

Por ley natural, si se actúa positivamente, uno se siente realizado y satisfecho, pero si se actúa con negatividad o sentimientos poco nobles es imposible alcanzar el verdadero bienestar, porque tanto lo positivo como lo negativo se autoalimentan en forma de bola de nieve.

No sólo por espíritu de servicio sino también por sano egoísmo, los terapeutas tenemos el compromiso de mejorar y reforzar constantemente estas cuatro bases de la salud en nosotros mismos (y en nuestros pacientes), buscando siempre la ansiada meta de la difícil perfección en nuestra imagen física y mental, mediante el adecuado equilibrio entre lo que se ingresa y elabora tanto en el cuerpo como en la mente, para que podamos ser, como debemos, el mejor modelo a seguir.

Referencias bibliográficas
1. Los alimentos nutren, los comestibles matan. M. Ams. 1983
2. Las frutas, fuente de salud y energía. O. Avila. 1972
3. Las verduras, fuente de salud y energía. J. Soler. 1972
4. Cereales para tu salud. J. L. Darrigol. 1981
5. Yogur contra cáncer. V. L. Ferrándiz. 1977
6. El huevo. Alimento, medicamento y golosina. V. L. Ferrándiz. 1975
7. La miel, el polen y la jalea real. O. Avila. 1992
8. La restricción calórica. J. Torróntegui. 1999
9. Caldos y sopas vegetales. O. Avila. 1989
10. Aprenda a desintoxicarse. Dr. Soleil. 1992
11. Ciencia de la respiración: clave de la salud. Hanish. 1981
12. Baños de sol y de aire. Dr. V. L. Ferrándiz. 1972
13. El zen del correr. F. Robé. 1987
14. El estreñimiento. O. Avila. 1987
15. Técnicas del pensamiento positivo. Ch. Godefroy. 1994
16. La medicina natural en cuarenta lecciones, Dr. E. Alfonso. 1995
17. La medicina natural al alcance de todos. Dr. M. Lezaeta. 1993

Por Oriol Avila. Presidente del Centro de Estudios Naturistas