Maíz transgénico causa cáncer en ratas de laboratorio

Las ratas alimentadas durante toda su vida con maíz transgénico de Monsanto o expuestas mediante el consumo de agua a su fertilizante más vendido, Roundup, sufrieron tumores y daños múltiples en sus órganos, según un estudio francés publicado este miércoles 19. Los animales bajo dieta genéticamente modificada sufrieron tumores mamarios, así como daños severos en hígados y riñones.

Gilles-Eric Seralini, de la Universidad de Caen, y colegas, dijeron que las ratas alimentadas con una dieta que contenía NK63, variedad de semillas modificadas genéticamente para tolerar las dosis de Roundup, o a las que se dio agua que contenía ese químico, permitido en Estados Unidos, murieron antes que las que siguieron una dieta normal.

Expertos que no participaron en el estudio se mostraron altamente escépticos sobre sus métodos y hallazgos, y algunos acusaron a los científicos franceses de embarcarse en una “salida estadística”.

Los animales bajo dieta genéticamente modificada sufrieron tumores mamarios, así como daños severos en hígados y riñones. El estudio fue publicado en la revista Food and Chemical Toxicology y presentado en una conferencia de prensa en Londres.

Los investigadores dijeron que 50 por ciento de los machos y 70 de las hembras murieron de forma prematura, frente a sólo 30 y 20 por ciento en el grupo de control.

Los roedores que comieron el transgénico cultivado con pesticida desarrollaron tumores más rápido.

Foto: AFP. Los roedores que comieron el transgénico cultivado con pesticida desarrollaron tumores más rápido.

Son productos seguros, alega la compañía
Monsanto no estuvo disponible de inmediato para realizar comentarios; sin embargo, anteriormente había dicho que que sus productos son seguros y que no hay evidencias creíbles de riesgos para la salud de los humanos o animales derivados del consumo de cultivos transgénicos.Los transgénicos son muy poco populares en Europa y muchos otros países, pero dominan los cultivos claves de Estados Unidos luego de que Monsanto introdujo en 1996 soya genéticamente modificada para tolerar su fertilizante Roundup.

Los especialistas a los que periodistas pidieron que revisen el artículo advirtieron tener mucho cuidado al sacar conclusiones de la investigación.

Tom Sanders, jefe de la división de investigación de ciencias nutricionales del Colegio Real de Londres, señaló que el equipo de Seralini no había proporcionado ningún dato sobre qué cantidad de alimento recibieron las ratas o cuáles eran sus tasas de crecimiento.

“Estas ratas son muy propensas a los tumores mamarios, particularmente cuando no se le restringe la ingesta de alimentos”, indicó en un comentario enviado por correo electrónico.

“Los métodos estadísticos no son convencionales y las probabilidades no están ajustadas a comparaciones múltiples. No hay un plan de análisis de los datos claramente definido y parecería que los autores se han embarcado en una salida estadística.”

Mark Tester, profesor de la Universidad de Adelaide, en Australia, dijo que los resultados del estudio generaban la duda de por qué ninguna investigación anterior había despertado preocupaciones similares.

“Si los efectos son tan graves como se propone y si el trabajo es realmente relevante para los humanos, ¿por qué los estadunidenses no están cayendo como moscas? Los transgénicos han estado en la cadena alimenticia durante más de una década allí, y la longevidad sigue aumentando inexorablemente”, indicó en un comentario enviado por correo electrónico.

Mientras quienes respaldan los cultivos transgénicos dicen que estudios anteriores han demostrado abrumadoramente su seguridad, los críticos argumentan que la información disponible sobre los efectos a largo plazo aún es limitada, ya que los cultivos han estado en el mercado sólo por alrededor de 15 años.

Seralini informó que parte de un equipo expresó temores sobre la seguridad basándose en un estudio en ratas de menor duración publicado en diciembre de 2009 en una revista científica, pero éste lleva las cosas un paso más allá, al seguir a los animales a lo largo de su ciclo vital, de dos años.

Cree que sus estudios más recientes en ratas aportan un punto de vista más realista y mejor documentado sobre los riesgos de los ensayos de alimentación durante 90 días que forman la base de las aprobaciones de cultivos modificados, ya que tres meses es sólo el equivalente de la primera fase de la edad adulta en ratas.

El francés José Bove, vicepresidente de la comisión de agricultura del Parlamento Europeo y conocido opositor de los transgénicos, pidió la suspensión inmediata de todas las cosechas y autorizaciones de importaciones de cultivos genéticamente modificados en la Unión Europea (UE).

El estudio probablemente también generará roces en Estados Unidos, donde quienes se oponen a los transgénicos luchan en California por lograr que se retiren todos los alimentos genéticamente modificados de la cadena alimenticia.

Fuente: La Jornada

París pedirá que la UE prohíba el maíz transgénico si se verifica como tóxico
El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, ha solicitado este jueves una rápida verificación del estudio publicado por investigadores de la universidad de Caen en el que muestran cómo un grupo de ratas alimentadas con una variedad de maíz transgénico desarrolló una elevada tasa de mortalidad.

Durante una conferencia pronunciada en Dijon (este), el jefe del Gobierno francés señaló que ha solicitado un “procedimiento rápido” de verificación del estudio que podría durar “varias semanas” y añadió que, en caso de que los resultados sean concluyentes, París pedirá su prohibición “a nivel europeo”. El estudio científico llevó a cabo el experimento durante dos años con una muestra de 200 ratas de laboratorio.

Parte de los roedores fueron alimentados con agua y maíz NK603, una variedad transgénica del grupo estadounidense Monsanto tratado con las dosis de herbicida permitidas en Estados Unidos, mientras que la muestra de referencia recibió maíz convencional.

Tras el experimento, los científicos resolvieron que las ratas alimentadas con ese maíz genéticamente modificado tenían una tasa de mortalidad mayor y desarrollaban importantes tumores.

Es más, el experimento arroja que cuanta mayor es la concentración de ese maíz transgénico en la dieta de los roedores, mayor es su tasa de mortalidad. La duración del estudio, de dos años, es muy superior a los tres meses que tomó como referencia Monsanto para presentar sus conclusiones cuando solicitó la autorización para comercializar el producto.

En ese sentido, el doctor Jöel Spiroux, coautor del estudio galo, explicó al diario Libération que fue a partir del cuarto mes cuando descubrieron elevadas tasas de mortalidad y aparición de tumores en las ratas de laboratorio.
El maíz empleado en el experimento, el NK-603, no puede producirse en Europa, aunque sí está permitida su importación para la alimentación humana y animal desde 2004.

Principio de precaución en torno a los alimentos
Tras conocerse las conclusiones de los investigadores galos, el ministro francés de Asuntos Europeos, Bernard Cazeneuve, pidió a la UE que aplique el principio de precaución.

“Tiene que aplicarse el principio de precaución de forma absoluta”, subrayó Cazeneuve en una entrevista a la cadena de televisión iTélé, en la que señaló que esta cuestión merece que se trate en el nivel europeo.

Justificó su llamamiento porque “Europa debe ser un espacio en el que no sea posible nada que atente contra la salud”, en línea con las declaraciones del titular galo de Agricultura, Stéphane Le Foll, quien ha anunciado que va a pedir reglas europeas “mucho más estrictas” para la autorización de transgénicos.

Por su parte, el eurodiputado ecologista francés José Bové aprovechó para pedir a la Comisión Europea la suspensión de las autorizaciones otorgadas a cultivos de organismos genéticamente modificados (OGM), en concreto al maíz MON810 y a la patata Amflora.

Fuente: El Mundo

Archivado en: Internacional
Publicado por Redacción El Puerto Libre | 20 Septiembre, 2012 | 0
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