Saltar al contenido
Soluciones Naturales

El desapego puede generar abundancia

El desapego puede generar abundancia
Puntúa este post

Es posible generar la abundancia partiendo de situaciones extremas, tal y como nos muestras en la siguiente fábula:

Hace muchos años, en un monasterio chino vivía un aspirante a monje shaolin con muchos deseos de aprender. Un día, su maestro le dijo que se preparara para un largo viaje. El aspirante muy ilusionado se preparó para ello. Estuvieron andando por caminos y senderos unos cuantos días, hasta que llegaron a un pueblo dónde vivía una familia muy humilde.

Les pidieron alojamiento y comida y la modesta familia les acogió y compartieron con ellos lo que tenían. El aspirante a monje les preguntó de qué vivian y como subsistían. El cabeza de familia le dijo: “tenemos una vaca”.  El aspirante le miró con interrogación y el hombre le dijo ”La vaca nos da todo lo que necesitamos, nos da leche, nos da queso y luego cambiamos por otra comida, y así es como subsistimos”.

Por la noche, el maestro shaolin le dijo al aspirante: ”ahora, cuando estén dormidos, tira la vaca por el barranco”. El aspirante asombrado contestó ”pero …¿cómo voy a hacer eso? La vaca es lo único que tienen y es su sustento! “. El maestro no dijo nada, se dio la vuelta y se fue.

El aspirante estuvo mucho tiempo pensando qué debía hacer, y como respetaba mucho a su maestro, fue a buscar a la vaca y con todo el dolor de su corazón la cogió con una cuerda y la arrastró hasta que calló por un gran precipicio. Luego le entró tanta culpabilidad que se fue y no volvió al monasterio. Pasó días viajando y pensando en la pobre familia que se había quedado sin su principal medio de vida. Siguió viajando y pensando cómo podía compensar a esa familia por el terrible daño que les había ocasionado, por lo que decidió trabajar y ahorrar para algún día compensar a la familia comprándoles otra vaca. Se sentía muy culpable.

Al cabo de unos años y después de haber trabajar duramente reuniendo el dinero necesario para comprar una vaca, el aspirante volvió al pueblo y se acercó a la humilde casa y vio un coqueto hotel, rodeado de un gran huerto, un lago y patos nadando en él. Se acercó al hombre que estaba sentado en la entrada y le preguntó: Perdóneme, ¿aquí vivía una familia muy humilde hace unos años que tenían una vaca?. El hombre le miró y dijo, claro que sí, somos nosotros. El aspirante lo miró y le dijo pero.. como han prosperado tanto? El señor le dijo: pues mire, un día, la vaca de la que vivíamos desapareció. Al principio nos preocupamos mucho, ¿de qué íbamos a vivir? y entonces decidimos pensar las opciones que teníamos. Nos dimos cuenta que nuestra tierra era muy buena para plantar verduras y pusimos un huerto que floreció y dio frutos en breve tiempo. Con las verduras hicimos intercambio por otros alimentos y el resto las vendimos. Con el dinero que ganamos compramos algo de ganado y lo criamos para luego venderlo, con ese dinero ampliamos la casa y alquilamos habitaciones…y ya ve! ahora tenemos el único hotel de la ciudad!!

Ya veis, a veces es necesario tirar la vaca por el barranco para prosperar con abundancia…